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September 17 bannersUna pequeña coleccion de banner que he hecho ultimamente, todos en photoshop...cual es su favorito??
Myth World -photoshopEste es un logo que diseñe para un juego en linea que estoy haciendo...que les parece??
![]() Photoshop ImagesLargo tiempo ha pasado desde la ultima actualizacion, asi que ahora les traigo mi nuevo hobbie :P
imagenes en photoshop :P
la que ven abajo es mi hermanita :D reflejada en un reloj
November 02 FORTALEZA DIGITAL - CAPITULO 3 (parte 9)A los ojos de Susan, David estaba tan cerca de la perfección cómo se podía imaginar. El solo tenía una desafortunada cualidad; cada vez que salían, insistía en pagar la cuenta. Susan odiaba verlo despilfarrar todo un día de salario en una cena para dos, pero Becker era inamovible. Susan aprendió a no protestar, pero aun le molestaba. Gano mas dinero de lo que puedo gastar, pensó. Yo debería estar pagando. Sin embargo, Susan decidió que aparte del anticuado sentido de la caballerosidad de David, era el ideal. Era compasivo, listo, gracioso, y lo mejor de todo el tenia un sincero interés en su trabajo. Así fuera durante los viajes al Smithsonian, paseos en bicicleta, ó un spaghetti quemado en la cocina de Susan, David era curioso constantemente. Susan respondía las preguntas que podía y le daba a David la información general y no clasificada de la Agencia de Seguridad Nacional. Lo que David oía lo cautivaba. Fundada por el presidente Truman a las 12:01 a.m. el 4 de Noviembre de 1952, la ASN había sido la agencia de inteligencia más clandestina en el mundo por casi cincuenta años. El curso de inducción de siete hojas de la ASN dejaban en claro una muy concisa agenda: proteger las comunicaciones del gobierno de EE.UU. e interceptar las comunicaciones de extranjeros en el poder. El techo del edificio de operaciones principales de la ASN estaba cubierto con más de quinientas antenas, incluyendo dos grandes cúpulas para la protección de radares que se miraban como unas enormes pelotas de golf. El edificio en si era gigantesco— mas de dos millones de pies cuadrados, dos veces el tamaño de la sede de la CIA. Adentro se encontraban 2 millones de metros de cable telefónico y veinte mil metros cuadrados de ventanas permanentemente selladas. Susan le dijo a David sobre la COMINT, la división de reconocimiento global de la agencia—una inimaginable colección de puestos escuchas, satélites, espías, y escuchas telefónicas alrededor del mundo. Miles de comunicados y conversaciones eran interceptados día a día, y todas ellas eran enviadas a las analistas de la ASN para su descifrado. La FBI, CIA, y los asesores políticos extranjeros, todos dependían de la inteligencia de la ASN para hacer sus decisiones. Becker estaba fascinado. — ¿Y el descifrado de códigos? ¿En donde tú encajas? Susan explicó como las transmisiones interceptadas frecuentemente originadas en gobiernos peligrosos, facciones hostiles, y grupos terroristas, muchos de los cuales estaban dentro de las fronteras de los EE.UU. sus comunicaciones eran usualmente codificadas para asegurar su seguridad en caso de que terminaran en las manos equivocadas—que, gracias al COMINT, usualmente era el caso. Susan le dijo a David que su trabajo era estudiar los códigos, romperlos a mano, y suministrar a la ASN los mensajes descifrados. Esto no era del todo verdad. Susan sintió un remordimiento por mentirle a su nuevo amor, pero no tenia opción. Unos cuantos años atrás habría sido veraz, pero las cosas habían cambiado en la ASN. Todo el mundo de la criptografía había cambiado. Los nuevos deberes de Susan eran clasificados, inclusive en los más altos escalones de poder. — Códigos, —Dijo Becker, fascinado. — ¿Cómo sabes donde comenzar? Quiero decir... ¿Cómo los rompes? Susan sonrió. — Tú entre todas las personas, deberías saber. Es cómo estudiar un idioma foráneo. Al principio el texto se ve como garabatos, pero mientras aprendes las reglas, definiendo su estructura, puedes empezar a extraer significado. Becker asintió. Él quería saber más. Con las servilletas de café Merlutti y programas de conciertos como pizarrón, Susan tuvo la intención de darle a su encantador nuevo pedagogo un mini curso en criptografía. Ella empezó con la caja para cifrados “cuadrado perfecto” de Julio Cesar. Cesar, explicaba, fue el primer escribe-códigos en la historia. Cuando sus mensajeros a pie empezaron a ser emboscados y robados sus comunicados secretos, él ideó una rudimentaria forma de cifrar sus directivas. El reordenaba el texto de sus mensajes de tal forma que la correspondencia parecía sin sentido. Por supuesto que, no lo era. Cada mensaje siempre tenía un cuenta-letras que formaba un cuadrado perfecto—dieciséis, veinte cinco, cien—dependiendo de cuanto Cesar necesitaba decir. El informaba de forma secreta a sus oficiales que cuando un mensaje aleatorio llegara, ellos debían transcribir el texto en una rejilla cuadrada. Si lo hacían, y leían de arriba hacia abajo, mágicamente aparecería un mensaje secreto. Con el tiempo en concepto de Cesar de reordenar texto fue adoptado por otros y modificado para ser más difíciles de romper. El pináculo de la encriptación no basada en computadoras vino durante la segunda guerra mundial. Los Nazis construyeron una desconcertante maquina de encriptación llamada Enigma. El artefacto recordaba una antigua maquina de escribir con rotores de metal enganchados a ella, que giraban en intricadas formas y barajaban el ‘cleartext’ en confusos arreglos de, al parecer, grupos de caracteres sin sentido. Solo teniendo otra maquina Enigma, calibrada exactamente de la misma forma, podría el destinatario romper el código. Becker escuchó, hechizado. El maestro se había vuelto estudiante. Una noche, en una interpretación de El Cascanueces en la universidad, Susan le dio a David su primer código básico a romper. El estuvo todo el entreacto, con la pluma en mano, desconcertado por el mensaje de dieciséis letras:
EDKHY CD BNMNBDQSD
Finalmente, justo cuando las luces menguaron para la segunda mitad, lo entendió. Para codificar Susan había simplemente reemplazado cada letra del mensaje con una letra precedente en el alfabeto. Para descifrar el código, todo lo que Becker tenia que hacer era desplazar cada letra un espacio hacia delante en el alfabeto—“A” se volvía “B,” “B” se volvía “C” etcétera. El rápidamente desplazó las letras restantes. Él nunca imaginó que tres pequeñas palabras podrían hacerlo tan feliz.
FELIZ DE CONOCERTE
Rápidamente él garabateó su respuesta y se la entregó
XN SZLAHDM
Susan lo leyó y sonrió de oreja a oreja. Becker tuvo que sonreír; él tenía treinta y cinco años, y su corazón estaba haciendo reveses. El nunca había estado tan atraído a una mujer en su vida. Sus delicadas facciones Europeas y suaves ojos cafés le recordaban un anuncio de Esteé Lauder. Si el cuerpo de Susan había sido larguirucho y torpe en su adolescencia, estaba claro que ya no lo era. En algún lugar del camino, ella había desarrollado una gracia especial—esbelta y alta con pechos totalmente firmes y un abdomen perfectamente plano. David frecuentemente bromeaba acerca de que ella era la primera modelo de trajes de baño que él había conocido con un doctorado en matemáticas aplicadas y teoría de los números. Mientras los meses pasaban, ambos comenzaron a sospechar que habían encontrado algo que podría durar toda la vida. Ellos habían estado juntos por casi dos años cuando, de la nada, David se le propuso. Fue en un viaje de fin de semana a las Smoky Mountains. Ellos estaban acostados en una gran y confortable cama en el Stone Manor. Él no tenia anillo—él solo lo soltó. Eso era lo que ella amaba en él—él era tan espontáneo. Ella lo besó apasionadamente por un largo tiempo. Él la tomó en sus brazos y sigilosamente le quito su camisón. — Tomaré eso como un sí, —dijo, e hicieron el amor toda la noche bajo la calidez del fuego. Esa mágica velada había sido hace seis meses—antes de que el inesperado ascenso de David a presidente del Departamento de Lenguaje Moderno. Su relación estaba yendo en picada desde ese entonces.
FIN DEL CAPITULO 3 |
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